viernes, 3 de agosto de 2012


EL PODER DE LA FE LOGRA RESULTADOS PODEROSOS.
“Nací para perder”, Esta declaración ultra negativa me llamo la atención cundo paseaba por una tortuosa callejuela de Kowloon, en Hong Kong. La vi en el escaparate de un taller de tatuajes. Parece que era uno de los lemas que podían escoger los clientes para a serse tatuar en el cuerpo. Tan bien se ofrecían las acostumbradas banderas, sirenas y otras figuras.
Muy sorprendido entre en el taller y le pregunté al chino que lo manejaba: -¿De veras hay alguien que se haga tatuar en el cuerpo naci para perder?
- Si, hay algunas – me contestó, tocándose significativamente la cabeza con el dedo, agrego en su media lengua -; antes que tatuaje en pecho tatuaje en cerebro.
En efecto el fracaso, se inicia en la mente, cuando uno se hace la idea de que uno no sirve para nada, de que nació para perder. Así, pues, para contra restar el fracaso adquiere la capacidad de creer. Dígase a si mismo en términos bien claros: “Naci para ganar” y  por ello, tiene que ser creyente, porque los ganadores siempre son creyentes. Los perdedores nunca lo son en realidad.
“Pues si no cree en sí mismo, no será mucho lo que cree en Dios, que fue el que lo hizo”, le contesté, y le cité un letrero que vi una vez en una droguería en Pauling, Nueva York, acompañado una ilustración de un niñito de pie. “Yo creo en mi mismo, porque Dios me hizo y él no hace basura”.
Un gran erudito, uno de los hombres más sabios de los Estados Unidos. Fue William James profesor de filosofía, anatomía y psicología. Se podría decir que fue maestro de la mente, del cuerpo y de las emociones.
Pues bien William James se expresa así: “La fe al comienzo de una empresa dudosa es lo único que puede garantizar el éxito de cualquier actividad.
¿Qué es lo único que garantiza el éxito? No es el conocimiento, ni la educación, ni la preparación, ni la experiencia, ni el dinero. Es la fe, la fe en un proyecto u la fe en si mismo es indispensable para el éxito.
Los creyentes son una raza extraordinaria de hombres y mujeres y no tienen miedo. Tengo la convicción basada en el conocimiento de tales personas a lo largo de los años y en las más diversas circunstancias de que los creyentes pueden resolver o aprender a vivir con cuantos problemas se les puede presentar.
El poder de la fe es lo que importa, y su importancia es decisiva. Lo que hace que los hombres y mujeres obtengan buenos resultados a un en circunstancias  bien difíciles, es esa fe tenaz. Inconmovible que caracteriza su manera de pensar. Posee lo que se denomina a veces confianza, o fe, o con convicción de que ayuda, del gran poder puede vencer cualquier dificultad.
Yo le contesto: “Eso ayuda, seguramente “, “Cuando una persona, hombre o mujer, es franco consigo misma, reconoce honradamente la necesidad de cambiar, y luego se propone cambiar y tiene fe, el cambio ocurrirá si se apoya en Dios, cambiara de verdad.

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